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EL CANDIL / CONCIENCIA Y SALVAJISMO



Estoy con los vellos de punta. Hay demasiado salvajismo en este ambiente que nos rodea. Por dinero y poder o por poder y dinero se sucumbe y se traicionan los principios más sagrados para el ser humano. Hoy en día es difícil creer en algo, y si se llega a creer se corre el riesgo de que los momentos de ilusión  de uno se precipiten hacia las profundidades de un agujero negro cargado de incertidumbre. Algunos dirán eso de que "todo por patria", mientras otros toman  una variante similar y atacan con conceptos tales como  "todo por el pueblo, pero sin el pueblo". ¡Pues sí que estamos ilustrados de cara a los principios básicos de la convivencia humana! Hoy quiero más y mañana también, y así año tras año, mes a mes, día tras día, se entra en una espiral imparable a una velocidad vertiginosa  sin fin produciendo víctimas con resultados de muerte o de una depresión de caballo que puede llegar a conducir  al suicidio. Y al final siempre está el "poderoso caballero"  que destroza  corazones y conciencias.
 Por otro lado, que no me vengan de nuevo que todo es bueno por el bien de la patria. ¿De qué patria? Que de ahí vienen algunas de las grandes mentiras y excusas para poner en marcha  esas guerras asesinas, muchas de ellas producidas por los cancerosos conceptos nacionalistas y que a veces dividen el mundo en fronteras que antes no existían. Se abren así nuevos dominios con diferentes dueños que quieren más y más y mucho más. El resultado, millones de muertos, millones de familias destrozadas. El problema supera todo tipo de manipulaciones cargadas de unos egoísmos sin límites. Dinero, porque unos países se lucran con la venta de armas, que otros apoyan o luchan para apoderarse de riquezas como petróleo, oro, diamantes, mientras igualmente millones de niños de un llamado tercer mundo sin piedad, mueren de hambre por falta de recursos en unos países saqueados, cuyos dictadores de turno y sin conciencia aumentan ostensiblemente sus cuentas trasladadas a paraísos fiscales. ¿Pero es que hay conciencia?


MANUEL ESPAÑOL 

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