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MICRORRELATO / PREFIERO SOÑAR


Es hermoso soñar con un país amado que años ha me tiene cautivado, que no es difícil que cualquier resorte, aun con la mirada,  ponga en funcionamiento mi imaginación platense o porteña. Ahora me doy cuenta que tengo a mi alcance una de las grandes maravillas de la literatura de  tan amado país: “La invención de Morel”, de Adolfo Bioy Casares, y me vienen también a la memoria  Jorge Luis Borges, y Manuel Mújica Laínez. Mi vecino de al lado me sorprende con un disco Carlos Gardel a todo volumen: “El día en que me quieras”. Sí, este amigo es de los que dicen que “Carlitos, cada día canta mejor”. Le creo. Se apaga su equipo y como estoy tan metido en la dinámica del otro lado del océano, creo apreciar que me suena una milonga que me traslada a esa Argentina dulce y hermosa que transmite con intensidad sublime. Mi imaginación me acerca a un lugar especial en el que suena con todo su brío una milonga como no hay dos. Una pareja la baila, crea y transmite su fantástica fuerza comunicadora. Todo es perfecto, apasionado,  llega al corazón envuelto en un sentir mágico. Me contagio, quiero después salir a la pista, pero me da miedo a romper todo el encanto. Prefiero soñar.

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